Hablo de las tres que tienen estrellas por ojos. Matilda, Alicia, y Teresita.
La primera, tiene ojos con forma de lágrimas invertidas. Y su expresión es todo lo contrario, es la ternura encarnada, la felicidad cotidiana, la carcajada pura y dura. Todas las mañanas me dice que me ama, es la energía que solamente puede provenir de una canción de Spinetta, García, o Páez.
La segunda, tiene ojos en forma de avellanas perfectas, descritas tal vez por Sábato, aunque tal vez el pobre flaco nunca tuvo oportunidad de ver semejante espectáculo. Tal vez Cortázar, imaginando conejos infinitos, o bien Borges, cuando finalmente llegó a traspasar hacia el Aleph. Es el misterio, el acertijo, la inteligencia exponencial.
La tercera, es la madre de las otras dos estrellas. Su origen es galáctico. Podría ser un púlsar, lo cierto es que ha estado por acá durante mucho tiempo. Ha aprendido a vivir con su propia belleza y con la que ha engendrado, entendiendo la responsabilidad que esto conlleva. Es calma en la tempestad, y a la vez, desgobierno, para decepción de los autoritarios. Es impresionismo, un Pisarro nevado en un día soleado.
Juntas, las tres, son la esencia entrópica de lo compone este universo, o bien su holograma. ¿Importa acaso? Lo cierto es que todas las noches, veo al cielo. Apunto Próxima Centauri, imagino otros mundos. Imagino civilizaciones que pasaron los puntos de quiebre de la sostenibilidad y la justicia social. Imagino planetas de abundancia, tecnología, paz, y progreso. Imagino también, lo tristes, vacíos, y obsoletos que deben sentirse, sin conocer a Matilda, Alicia, y Teresita.
Después, dejo de pensar tonterías. Cierro la puerta del balcón. Entro a casa. Beso a las dos primeras, rodeadas por Pandi Patas, Ladybug, y todos los animalejos intermedios (incluyendo, dicho sea de paso, una cantidad ridícula de unicornios). Y me acuesto junto a la tercera, quien ya tiene un plan de acción, menú y mudada para todos los demás para el día siguiente. Soy un astronauta muy afortunado. Todas las noches duermo arrullado por estas estrellas, perdón, ojos. ¿O serán estrellas?